Intercambiadores de calor

En este post queremos descubrirte el funcionamiento y las ventajas de los intercambiadores de calor. Son equipos utilizados de forma muy habitual en la industria para realizar un intercambio térmico directo o indirecto entre dos fluidos a diferentes temperaturas.

Además del uso comentado, son ampliamente utilizados en las instalaciones de lavado interior de cisternas. Esto se debe a su versatilidad a la hora de obtener agua caliente de forma regulable y por su capacidad de ofrecer múltiples ventajas en el rendimiento energético de la planta.

¿Te quedas con ganas de leer más? ¡Sigue la lectura abajo!

¿Cómo funciona un intercambiador de calor?

Los intercambiadores de calor son equipos que tienen la misión de transferir el calor de un fluido de mayor temperatura a otro cuya temperatura es menor. Se hace mediante una placa metálica o tubería para evitar que ambos fluidos se mezclen.

Para instalaciones de lavado interior de cisternas, los fluidos con los que se trabaja comúnmente son diferentes estados del agua. Por un lado, vapor (fluido de mayor temperatura) y por otro lado agua líquida a presión (de 90 a 110 bar aproximadamente) a temperatura ambiente o ligeramente calentada.

Algo a tener en cuenta es que el funcionamiento del intercambiador se basa en los principios de transferencia de calor entre dos medios o sustancias según la cual el calor siempre se transfiere de un medio con mayor temperatura (más a caliente) a otro de menor temperatura (más frío).

¡Dato clave! Es importante saber que siempre debe existir una diferencia térmica entre medios para que se produzca la transferencia de calor y el calor perdido por el medio caliente siempre será igual a la cantidad de calor ganado por el medio frío más las pérdidas alrededor de este. Si tienes dudas sobre ello, pregúntanos haciendo click aquí.

Tipologías de intercambiadores

De forma genérica, podemos clasificar los intercambiadores de calor por dos tipologías distintas: Intercambiadores de calor directo o indirecto. Vamos a profundizar distintos aspectos de cada tipo.

Intercambiadores de calor directo

Ambos medios se encuentran en contacto directo entre sí, dando por hecho que los fluidos no se mezclan entre sí (por ejemplo, el caso de una torre de refrigeración en la que el agua se enfría mediante contacto directo con el aire).

Intercambiadores de calor indirecto

Los dos fluidos entre los que se producirá el intercambio térmico se encuentran separados por una pared mediante la cual se producirá la transferencia de calor. Esta pared pueden ser placas. O bien, como en los equipos utilizados comúnmente en instalaciones de lavado interior de cisternas, un haz de tubos por el que se hace pasar el agua a presión.

Intercambiadores de calor por haz tubular

Esta tipología de intercambiador se compone principalmente por una carcasa metálica en la que dentro se encuentra un haz tubular con un número de pasos y diámetro calculado para ofrecer la superficie de contacto necesaria para una correcta transferencia térmica.

*Diferentes configuraciones de intercambiador de calor con haz tubular. Carcasa exterior verde y haz tubular de color gris.

configuraciones de intercambiador de calor con haz tubular

 

 

 

 

 

 

 

El vapor se introduce por la parte superior del intercambiador y cubre todo el interior de la carcasa entrando en contacto con las paredes exteriores del haz de tubos. En su interior, recorre el agua a temperatura ambiente y a presión. A medida que se produce la transferencia térmica, el vapor pierde temperatura y condensa. Los condensados producidos tras el intercambio de calor se recogen en la parte inferior del equipo pudiéndose reconducir para reutilizarlos en otros procesos.

 Controles aplicables a los intercambiadores

Al tratarse de equipos que trabajan con temperaturas y presiones elevadas, es necesario incorporar sistemas de control y seguridad. De este modo se evitan malos funcionamientos, averías estructurales del equipo o riesgos de seguridad en la planta. ¡No olvides esta última parte!

Sistemas de seguridad (homologados)

  • Termostato de seguridad: Bloquea los equipos en caso de que superara una temperatura prefijada
  • Válvula de seguridad de presión: En caso de superar una presión determinada, la válvula se abre aligerando la presión interna del circuito.

Sistemas de control visual

  • Manómetro: Nos permite ver la presión de trabajo in situ
  • Termómetro: Nos permite ver la temperatura in situ

Sistemas de control electrónico

Envían una señal analógica a un PLC, ofreciendo información en tiempo real en la pantalla táctil y permitiendo el ajuste de los valores de trabajo en los rangos recomendados.

  • Transductores de presión: Convierte la presión de trabajo en una señal eléctrica analógica de modo que se pueda tener en todo momento información sobre la presión real de trabajo del equipo
  • Termostato analógico: Permite regular la temperatura a la que deseamos obtener el agua de salida.

Sistemas de regulación mecánicos y neumáticos

  • Válvula de descarga: Nos permite descargar los condensados producidos en el interior del intercambiador de forma controlada
  • Filtro de condensados: Con el fin de poder reaprovechar los condensados producidos durante el intercambio de calor, se retienen las partículas que puedan transportar durante su circulación.
  • Válvula neumáticas de regulación de vapor: Permite regular la entrada de vapor al intercambiador

tipologia intercambiador calor
Aplicaciones

El uso de los intercambiadores de calor en instalaciones de lavado interior de cisternas permite disponer de agua caliente en la propia pista de lavado de forma totalmente regulada. Lo hace a la temperatura deseada y necesaria para cada producto de un modo prácticamente inmediato reduciendo el espacio necesario. Para ello dada la mínima superficie que requiere el equipo para ser instalado. Además, al tener la posibilidad de un haz tubular de acero inoxidable, no hay incompatibilidades para el uso de estos equipos en el lavado de cisternas alimentarias.

Adicionalmente, dado que el equipo permite recuperar los condensados producidos por la condensación del vapor introducido. Se puede recuperar un flujo de agua a alta temperatura para reutilizarla en otros procesos, como su almacenamiento en el tanque de alimentación de las calderas. Esto eleva la temperatura del agua que se encuentra allí y permite reducir el salto térmico necesario para producir vapor. Esto minimiza el consumo de combustible por el quemador de la caldera). También permite minimizar el oxígeno disuelto (causa de múltiples problemas de corrosión).

Domo Medioambiente, especialista en lavado de cisternas

Utilizar intercambiadores de calor de Domo Medioambiente, aporta múltiples ventajas a las instalaciones de lavado interior de cisternas permitiendo una variedad de soluciones tecnológicas para las necesidades más exigentes. Domo Medioambiente ofrece un amplio abanico de soluciones de lavado industrial, capaz de dar respuesta a cualquier necesidad de lavado de cisternas e isocontenedores. Recuerda que tanto del interior como del exterior.

Si tu negocio necesita un sistema que aplique agua a alta temperatura o buscas un proveedor experto para actualizar su instalación actual, podemos ayudarte. Como ingeniería experta en sistemas de lavado, adaptamos las soluciones de lavado ya existentes. Además, también desarrollamos proyectos a medida. Sea como sea, ¡tenemos la solución de lavado para su empresa!

La caldera, imprescindible en el vaporizado del interior de cisternas

En este post venimos a descubrirte algo que tiene un gran impacto en nuestro día a día y que muchas veces pasamos por alto. En esta ocasión queremos hablarte sobre las calderas en toda su magnitud: qué son, qué funciones tienen, qué tipos existen, cómo funcionan…¿Te interesa? ¡Conviértete en un experto en materia!

¿Qué es una caldera?

Seguramente lo primero que te viene a la cabeza cuando piensas en una caldera, es la clásica de uso doméstico que casi todo el mundo tiene en su casa. Sin embargo, existen otras de uso profesional que adquieren distinta envergadura y potencia, según su uso. En el lavado industrial, el vapor de agua es un elemento esencial del proceso. Para obtenerlo, los sistemas de lavado de vehículos cisterna necesitan incluir una caldera. Así pues, la caldera es un equipo vital para poder disponer de una instalación con 100% de capacidad de lavado.

Para ser más exactos, las calderas permiten al usuario convertir el agua a temperatura ambiente (o previamente calentada) en vapor. Gracias a un combustible (comúnmente Gas, gasoil o GLP) se obtiene la energía necesaria mediante un proceso de combustión interno. Esto hace aumentar la temperatura del agua lo suficiente como para cambiarla de fase (vapor).

¡Importante! Las calderas son equipos que deben ser legalizados y revisados por empresas especializadas y autorizadas para ello. Además, disponen de diferentes componentes que deben cambiarse anualmente con el fin de cumplir con las normativas de seguridad. Un mantenimiento correcto de las calderas previene paradas en la instalación, por lo que es un proceso de vital importancia.

como funciona una caldera

¿Qué función tiene la caldera?

La caldera tiene el objetivo principal de ser la central térmica en un centro de lavado interior de cisternas. Desde la caldera se suministra tanto el vapor para los procesos que lo requieran como el aprovechamiento de la energía para calentar agua en otras fases. Todo eso se logra con la transformación del agua en vapor y manteniendo el gas a una presión constante.

En resumen, una instalación con caldera puede satisfacer varias necesidades fundamentales: desde el vaporizado directo del interior de la cisterna, el calentamiento del agua mediante intercambiadores de calor e incluso el calentamiento de producto almacenado con el objetivo de mantener unas condiciones controladas.

¿Cómo funcionan las calderas?

Antes de entrar más en materia, debes conocer los diferentes tipos de calderas de producción de vapor que pueden utilizarse en sistemas de lavado interior de cisternas.

Tipología de calderas

Dentro de las distintas tipologías de calderas, las más comunes en el sector que nos ocupa son: Acuotubuluras o Pirotubulares.

Las diferencias básicas son:

  • Caldera Acuotubular: El agua circula por el interior de un haz de tubos y los humos producidos por la combustión circulan por el exterior de estos (espacio también conocido como hogar).
  • Caldera Pirotubular: Los humos de la combustión circulan por el interior del haz de tubos y el agua se encuentra por el exterior.

En nuestro caso, recomendamos y nos centraremos en las de tecnología Acuotubular.

 Calderas acuotubular

La caldera trabaja mediante un proceso de combustión, el cual puede utilizar como combustible diferentes fluidos (Gas, Gasoil, GLP, etc.), dirigido por un quemador acorde a las capacidades de producción del equipo. Tras el proceso de combustión, se genera una llama que sobrecaliente el Hogar de la caldera y genera humos. Estos entran en contacto con el haz tubular dispuesto en el interior del cuerpo de la caldera.

Por dicho haz tubular, circula un flujo de agua controlado a presión el cual se calienta a medida que recorre el circuito hasta transformarse en vapor gracias al intercambio energético con los humos de la combustión. Posteriormente, el vapor producido sale de la caldera y se dirige al punto que sea necesario. Por lo contrario, los humos circulan de forma natural a través de una chimenea hasta una salida elevada.

A esta tipología de calderas o generadores de vapor, pueden ser tanto verticales como horizontales según su capacidad de producción.

Ventajas de las Calderas acuotubulares

Esta tecnología de generadores de vapor nos ofrece múltiples ventajas:

  • Ofrecen una gran eficiencia energética (rendimiento térmico del 90%)
  • No requiere sala de calderas (al estar engladas en Clase 1ª (según R.D. 2060/2008 de 12 de Diciembre)
  • Instalación sencilla
  • Diseño seguro contra explosiones por sobrecalentamiento
  • Pérdidas mínimas por radiación
  • Mantenimiento sencillo
  • Producción prácticamente instantánea de vapor (vapor disponible en 5 minutos)
  • No requiere periodos de interrupción en cuanto a necesidades de vapor

Componentes de una caldera acuotubular

Es importante saber identificar los diferentes componentes que integran la caldera. En términos generales, se pueden definir los siguientes componentes:

¡Atención! Los componentes definidos a continuación hacen referencia a una caldera acuotubular.

  • Tubos de agua

En las calderas acuotubulares, tal como se ha descrito, se dispone de un haz tubular interior en el que se hace pasar el flujo de agua constante.

  • Hogar

Se trata del espacio abierto que existe en el cuerpo interior de la caldera y por el que los humos calientes de la combustión calientan el haz de tubos (con agua en su interior) por contacto.

  • Quemador

Central de combustión de la caldera. Este dispositivo con control electrónico hace que se produzca una chispa entre electrodos utilizando un alto voltaje y posteriormente, tras abrir el paso de combustible y aire, se produce la combustión del fluido. Dentro del quemador se encuentran componentes más específicos como las boquillas, electrodos, sistema de control o el propio cañón quemador.

  • Sistema de control de nivel del agua

Con el fin de evitar riesgos para el equipo y posibles averías, el equipo incorpora un sistema de control del flujo de agua que mide el paso y la presión del agua de entrada. En caso que exista un avería en el suministro de agua, el equipo informa de dicho fallo. De este modo, este se para con el fin de no trabajar en vacío, lo que podría dañar el haz tubular interior.

  • Sistema de inyección de agua

La caldera incoropora un grupo o sistema de bombeo que introduce el agua en el interior del haz de tubos de forma controlada y a una presión constante desde un depósito independiente.

  • Cuerpo de la caldera

Se trata del componente principal del equipo en el que se encuentran el Hogar y el Haz de tubos.

Usos de un generador de vapor

Como se ha descrito anteriormente, una caldera acuotubular como las recomendadas por Domo Medioambiente o generador de vapor, permite el uso de vapor para múltiples aplicaciones.

En instalaciones de lavado interior de cisternas se pueden clasificar según 3 usos distintos:

Vaporizado de cisternas

En muchos procesos de lavado interior de cisternas, dadas las características del producto a lavar, es necesario realizar un vaporizado previo o en alguna fase intermedia del lavado.

El vaporizado se puede realizar directamente en el interior de la cisterna o a través del propio circuito de tubos de la misma también conocido como “duchas”.

En este caso, el vapor producido en la caldera se dirige directamente mediante un circuito de acero inoxidable a un punto de uso directo en la propia pista de lavado. En ese punto, un operario es el encargado de conectar una manguera especifica para vapor desde el punto de uso hasta la cisterna. Una vez comprobada la correcta conexión y tras las verificaciones de seguridad pertinentes, el operario puede abrir el paso de vapor y dejar que actúe durante el tiempo que sea oportuno.

Calentamiento de agua

El vapor producido en la caldera puede utilizarse también para calentar el agua que se utilizará en diferentes procesos y fases de lavado. Para ello, se puede dirigir el vapor directamente a tanques de acumulo calentando grandes volúmenes de agua o, por lo contrario, disponer de equipos específicos para calentar flujos muy concretos y controlados de agua: Intercambiadores de calor.

El intercambiador de calor es un componente de gran ayuda en instalaciones de lavado interior de cisternas, ya que permite el calentamiento de agua de forma instantánea y a una temperatura completamente controlada hasta un máximo de 95ºC. Todo este control permite que el usuario cree procesos de lavado totalmente flexibles según las necesidades que requiera en cada momento.

El equipo trabaja de un modo muy similar a las calderas acuotubulares ya descritas anteriormente. El flujo de agua en alta presión (hasta 110 bar) entra a un haz tubular interior del intercambiador de calor a temperatura ambiente gracias a un equipo de bombeo de alta presión. Por otro lado, se introduce vapor generado por la caldera en el cuerpo interior del propio intercambiador (el Hogar en lo que sería la caldera) lo cual permite calentar el agua gracias al contacto directo del vapor con el haz tubular.

Tras el intercambio térmico entre vapor y agua, se produce un proceso de condensación del vapor por la disminución de su propia temperatura. De este modo, el fondo del cuerpo del intercambiador se dispone de un sistema de recuperación de condensados lo que permite conducirlos a otros puntos y reaprovechar nuevamente la energía para posteriores procesos térmicos.

Calentamiento de cisternas

Por último, puede aprovecharse el vapor para un proceso muy común en Europa que es el calentamiento directo de cisternas. Existen ciertos productos que deben mantenerse a temperaturas constantes por diferentes motivos (facilidad en la carga o descarga en la cisterna, evitar que el producto se estropee por diferencias de temperatura, evitar condensaciones, etc.). Para ello disponen de un circuito de tubos incorporado a parte de una calorifugación del tanque completo. El vapor generado en la caldera puede aprovecharse directamente para ser introducido en dicho circuito lo que permite mantener o elevar la temperatura de la cisterna.

Cumplimiento de normativa

Esta tipología de equipos deben fabricarse según dicta la normativa Europea actual, y su instalación y puesta en marcha debe realizarse por personal especialista que garantice el funcionamiento futuro del equipo en condiciones de seguridad y productividad.

mantenimiento caldera

Cuidar la calidad del agua alarga la vida de la caldera

La calidad del agua utilizada en el proceso es determinante para el éxito del proceso de lavado, y también condicionará las necesidades de mantenimiento y durabilidad de la caldera. Si el agua no reúne las condiciones de calidad óptimas, la caldera no trabajará correctamente. Es más, probablemente necesitará más mantenimiento e incluso podrá tener una avería grave antes de lo habitual.

El agua contiene partículas y componentes químicos disueltos que pueden ser muy dañinos a corto plazo para la vida útil de la caldera. No obstante, no siempre se tiene en cuenta la peligrosidad para el correcto funcionamiento de la caldera de dichos componentes disueltos. Por eso, es necesario hacer hincapié en este punto para concienciar de la importancia de tratar de un modo óptimo el agua de entrada a la caldera.

Los componentes para tratarlas

Los componentes para tratarlas disueltos en agua más comunes a tratar por su afectación en el circuito interior de la caldera son las sales, sobre todo de Calcio y Magnesio. Por ese motivo, toda instalación con generador de vapor debe disponer de un descalcificador que permita un tratamiento de agua del flujo que requiera dicha instalación.

La misión principal del descalcificador es la de ablandar el agua, es decir, reducir su dureza. La dureza del agua se mide según la cantidad de sales disuelta que tenga: Cuantas más sales disueltas (tipo carbonato cálcico) lleve más dura se considera y viceversa.

Para ablandar el agua, se hace pasar por el interior de una botella con resinas que realizan un intercambio iónico absorbiendo dichos componentes y ofreciendo un agua completamente tratada. Una de las claves es que tiene una importante disminución de los elementos que le dan la dureza. El agua a utilizar en la caldera debe tener un nivel de 0ºHF (grados franceses) lo que equivale a no disponer de ninguna cantidad de sales disueltas.

Por último, también es necesario controlar la cantidad de oxígeno disuelto del agua, un elemento muy común en los procesos de oxidación de diferentes materiales. Para la eliminación del oxigeno disuelto en el agua se pueden utilizar productos químicos secuestrantes en los depósitos de acumulo del agua de proceso. También se puede elevar la temperatura del agua, proceso por el cual se elimina el oxigeno disuelto en ella.

Mantenimiento

Una de las claves para conseguir un buen mantenimiento, es que este sea realizado siempre por personal cualificado. Esto garantizará una vida útil a largo plazo, aumentando el rendimiento y su rentabilidad. Recuerda que en Domo Medioambiente realizamos cualquier tipo de mantenimiento:

  • Preventivo: nos anticiparnos a futuras averías
  • Correctivo: resolvemos cualquier problema o necesidad
  • Analítico: analizamos y estudiamos los parámetros y seguridades

Domo Medioambiente, especialista en sistemas

Utilizar calderas de vapor de Domo Medioambiente, aporta múltiples ventajas a las instalaciones de lavado interior de cisternas. Su objetivo es ofrecer una gran variedad de soluciones tecnológicas para las necesidades más exigentes. Domo Medioambiente ofrece un amplio abanico de soluciones de lavado industrial, capaz de dar respuesta a cualquier necesidad de lavado de cisternas e isocontenedores. Tratamos tanto del interior como del exterior.

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Los cabezales rotativos en la limpieza del interior de cisternas

¿Qué es un cabezal rotativo?

Un cabezal rotativo es un equipo mecánico diseñado para poder realizar la limpieza de superficies tanto exteriores como interiores (cisternas de transporte líquido o pulverulento, entre otros) de vehículos de transporte industrial.

Este equipo destinado al lavado industrial consiste -de forma resumida- en un conjunto mecánico formado por varios engranajes que expulsan agua por sus boquillas generando una rotación de las mismas, a distinto caudal y presión. Según la necesidad de lavado, la rotación del cabezal puede ser de sentido único o doble. Los cabezales rotativos permiten una limpieza 360º, ya que giran en 2 o 3 dimensiones, formando un círculo o esfera.

Gracias a su flexibilidad de movimiento, permite alcanzar todos los puntos necesarios de la superficie a tratar con un efecto de limpieza mecánico similar al producido por un elemento de frotación como, por ejemplo, un cepillo. Puede limpiar cualquier superficie y acceder a los rincones más difíciles de la cisterna, incluyendo las esquinas del interior del depósito.

Siguiendo la analogía utilizada en otros artículos del blog, donde comparamos los grupos de bombeo con el corazón de la instalación, los cabezales rotores son las manos de esta instalación. Son la parte ejecutiva del equipo, donde se puede valorar de forma directa el funcionamiento de cualquier planta, pues a través de ellos se proporcionan las condiciones de caudal, presión y temperatura para limpiar el interior de cualquier cisterna, silo, contenedor, IBC, tanque, etc.

Elegir cabezales rotativos para un lavadero ¿en qué fijarse?

Para un centro de lavado, es imprescindible invertir correctamente y elegir bien quién será el suministrador de su sistema de lavado con cabezales rotativos. Te recomendamos consultar con un especialista en lavado industrial, pero -mientras tanto- te damos 7 claves para elegir bien.

1. Velocidad de rotación ajustable. La velocidad de rotación de los cabezales es otro de los factores que determina el resultado de la limpieza (además de la fuerza y la temperatura del agua). Para eliminar residuos y no dañar las superficies, estos sistemas deberían permitir regular la velocidad de giro.

2. Sin electricidad. A diferencia de otros sistemas de lavado industrial, la rotación de los cabezales se activa mediante el caudal y la presión del agua eyectada. El equipo basa su rotación en la reacción mecánica generada por la salida del agua, por lo que esta técnica no necesita motores, cables ni partes eléctricas. Así se simplifica el mantenimiento y el cumplimiento normativo.

3. Material. Actualmente, los cabezales están fabricados totalmente en acero inoxidable, un material robusto y duradero que ofrece garantías. Por ejemplo, componentes como los cabezales rotativos de lavado OMZ de Domo Medioambiente están fabricados en acero inoxidable 316, que además cumplen todos los requisitos para el lavado de cisternas de transporte alimentario.

4. Peso. Al elegir entre un fabricante u otro, es importante tener en cuenta el peso de los componentes. Lo más pesado no es siempre lo más resistente. Desde Domo Medioambiente recomendamos cabezales resistentes con un peso adecuado, que facilite su manejo y su mantenimiento.

5. Ahorro de espacio. Ten en cuenta el proyecto en su conjunto. Una instalación con Domo Medioambiente simplifica las conexiones, evita la acumulación de cables o mangueras hidráulicas en las zonas operativas de lavado, reduce el espacio que necesitarán los equipos y simplifica la movilidad de los operadores en zonas elevadas.

6. Manejabilidad. El peso y lo aparatoso de la instalación afectan directamente en la forma de trabajar de los operarios. A mayor dificultad y peso, más tiempo se destina a la limpieza y menos rentable es el lavado de las cisternas. Los cabezales de Domo Medioambiente tienen un peso reducido en comparación con otros equipos de lavado equivalente, para facilitar el trabajo del operador de lavado.

7. Seguridad y cumplimiento normativo. Ten siempre en cuenta los entornos de trabajo y las certificaciones necesarias, que añaden valor a tu negocio. En caso de trabajar con materiales potencialmente inflamables, un sistema de cabezales giratorios (sin motor ni electricidad) proporciona mayor seguridad y facilita la obtención de certificados como el certificado ATEX zona 0.

Certificación ATEX zona 0, más fácil con cabezales rotativos.

El lavado de interior de cisternas debe hacerse siempre de forma segura, especialmente cuando se limpian productos químicos o pulverulentos, por considerarse atmósferas explosivas.

Según la Directiva ATEX (descrita por la Unión Europea), los aparatos destinados a ser utilizados en entornos en los que existe riesgo de ignición deben tener la certificación ATEX zona 0. Los cabezales rotativos, que no necesitan motor ni partes eléctricas, simplifican la certificación y facilitan el cumplimiento normativo actual.

Accesorios

Una característica muy diferencial del lavado con cabezales rotativos es que no necesita mucho para funcionar y lavar con eficacia. Los cabezales rotativos y el agua son suficiente para hacer el trabajo de limpieza con éxito. No son necesarios complementos adicionales que incrementen el precio o la inversión en recambios ni dificulten la manipulación por parte del operario.

Los cabezales rotativos en la limpieza del interior de cisternas

Sin embargo, este sistema es ampliable y ajustable mediante opciones y accesorios que facilitan las labores de los operarios de limpieza: desde carriles de deslizamiento por la pista, polipastos para facilitar las maniobras de introducción y elevación hasta tuberías especiales para facilitar la introducción y favorecer la limpieza de la tapa de la cisterna, etc.

Si quieres saber cómo complementar tu equipo, en Domo Medioambiente tenemos un extenso abanico de accesorios para cabezales rotativos.

Mantenimiento de los cabezales rotativos

Los cabezales rotativos, pese a su robustez y fiabilidad requieren de un mantenimiento periódico (como cualquier otro equipo) para garantizar su buen estado y evitar problemáticas derivadas de su uso normal.

Los cabezales rotativos en la limpieza del interior de cisternas

Si ya tienes un lavadero, te recomendamos hacer un seguimiento periódico a tus instalaciones. Las acciones de mantenimiento de lavaderos de cisternas más frecuentes son:

• Comprobar el estado de las juntas, para asegurar que se mantiene el hermetismo y que el mecanismo interior está protegido

• Revisar el aceite interior, para evitar un desgaste prematuro de las piezas.

• Limpiar excesos de suciedad, que impidan la movilidad del rotor.

• Revisar la parte mecánica del interior del rotor, para detectar cambios en el equipo o anticiparse a posibles incidencias

Recuerda que el mantenimiento de la maquinaria debe realizarse por personal cualificado. Solo ellos podrán garantizar una nueva vida útil a largo plazo, potenciando el rendimiento y rentabilidad. Un rotor en buen estado proporcionará un lavado de calidad, que se traducirá en satisfacción de sus clientes.

Domo Medioambiente, especialista en lavado de cisternas

Utilizar cabezales rotativos de lavado de Domo Medioambiente, aporta múltiples ventajas al lavadero de cisternas que decide invertir en esta solución. Domo Medioambiente ofrece un amplio abanico de soluciones de lavado industrial, capaz de dar respuesta a cualquier necesidad de lavado de cisternas e isocontenedores, tanto del interior como del exterior.

Si su negocio necesita un sistema basado en la tecnología de los cabezales rotatorios o busca un proveedor experto para actualizar su instalación actual, en Domo Medioambiente podemos ayudarle. Como ingeniería experta en sistemas de lavado, adaptamos las soluciones de lavado ya existentes, o desarrollamos proyectos a medida. Sea como sea, ¡tenemos la solución de lavado para su empresa!

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Lavado de cisternas: grupo de bombeo de alta presión

¿Qué es un grupo de bombeo a alta presión?

Los grupos de bombeo de alta presión son equipos que proporcionan un flujo de agua, con variaciones de caudal y a una presión mínima de 100 bares. Estos equipos están compuestos por bombas de agua y también por elementos de seguridad y control necesarios para el buen funcionamiento del grupo y para la seguridad de los operarios. Además, pueden utilizarse mediante variadores de frecuencia, lo que permite arranques más suaves del motor y flexibilidad de funcionamiento, adaptando el caudal y la presión a las necesidades de cada instante.

La bomba de agua, la protagonista

En la mayoría de ocasiones, el interior de las cisternas tiene que lavarse con agua a alta presión. Para eso, los sistemas de lavado de interior de cisternas requieren de equipos de bombeo robustos. La bomba de agua es el corazón de cualquier instalación de lavado, ya que garantiza que el agua se aplique con la suficiente fuerza como para cumplir su objetivo: limpiar.

Beneficios de limpiar cisternas a alta presión

Optimizar la eficiencia de las estaciones de lavado

El impacto del agua a presión contra la superficie tiene tal fuerza que provoca un efecto similar al rozamiento con un elemento de frotación tipo cepillo, lo que facilita la retirada de la suciedad más incrustada.

El uso de agua en alta presión para la limpieza interior (y exterior) de cisternas, permite la optimización de los procesos, ya que reduce los tiempos de trabajo en las distintas fases y logra un menor consumo de agua.

Instalación de estación de lavado de cisternas e isocontenedores

¿Cómo debe hacerse la limpieza a presión?

Adaptar el caudal y la presión del agua, para una limpieza a presión adecuada

Existen variedad de cisternas y silos, y cada una tiene unas necesidades de limpieza diferentes, condicionadas por el material y por el elemento que contiene (y que se debe eliminar).

Considerando esa combinación de factores, cada contendor requerirá distinto caudal y presión para una limpieza óptima. En función de los objetivos de cada instalación, los valores de trabajo para una instalación de lavado a alta presión pueden establecerse en:

  • Caudal: de 30 hasta 300 litros por minuto
  • Presión: de 100 a 250 bar de presión de trabajo
  • Temperatura: hasta 95ºC

Evitar averías en los grupos de bombeo

Sistemas de control y seguridad

Para evitar averías en los grupos de bombeo, y sobre todo grupos de bombeo de alta presión, es necesaria la implementación de sistemas de control y seguridad que permitan detener el equipo tan pronto tenga señales de mal funcionamiento, como falta de alimentación de agua.

Agua a temperatura ambiente, sin productos químicos durante el bombeo

Por otro lado, es importante proteger los grupos de bombeo, ya que estos sufren durante el lavado a alta presión, sobre todo cuando se lava a altas temperaturas o se utilizan agentes agresivos (como productos químicos) en el interior de los cuerpos de los grupos de bombeo.

Para proteger la bomba, es recomendable trabajar con agua a temperatura ambiente siempre que sea posible y añadir los agentes potencialmente agresivos tras el bombeo. Así se evitan daños y se prolonga la vida útil de estos equipos, se reduce el riesgo de averías y se eliminan los sobrecostes derivados de las reparaciones.

Los centros de lavado necesitan grupos de bombeo firmes, eficientes y duraderos, para minimizar el paro de la instalación por averías. Al evitar que se estropeen, evitas también todos los problemas (o pérdidas) que supone tener la instalación parada mientras no funciona.

Para evitar averías en los grupos de bombeo existen soluciones que se pueden implantar en cualquier instalación como los sistemas de dosificación a alta presión de productos químicos, o los intercambiadores de calor, que incrementen la temperatura de trabajo. Estas soluciones evitan daños en los grupos de bombeo y optimizan el funcionamiento general de la instalación.

Domo Medioambiente, especialista en lavado de cisternas

Domo Medioambiente ofrece un amplio abanico de grupos de bombeo, capaz de dar respuesta a cualquier necesidad de lavado de cisternas e isocontenedores, tanto del interior como del exterior.

Si su negocio necesita un sistema de lavado a alta presión o busca un proveedor experto para actualizar su instalación actual, en Domo Medioambiente podemos ayudarle. Como ingeniería experta en sistemas de lavado, adaptamos las soluciones de lavado ya existentes, o desarrollamos proyectos a medida. Sea como sea, ¡tenemos la solución de lavado para su empresa!

 

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